Para su gran vino de 2018, la mallorquina bodega Son Mayol siguió su costumbre habitual y eligió variedades galas: un 85% de cabernet sauvignon y un 15% de merlot, siguiendo la estela de las bodegas sitas en la orilla izquierda del río Garona y su estuario (hablamos de vino de Burdeos, claro).
Cada añada del grand vin cuenta con una obra firmada por un artista diferente, de nuevo en la estela de uno de los más famosos vinos bordeleses: Château Mouton Rothschild (estela que han seguido otras bodegas, como Vega Sicilia en el formato magnum de su Único).
El elegido para esta añada es Dan Eidenbenz, que ha optado por un homenaje en oro y granate a Patrick Léon, asesor de Son Mayol que murió el mismo 2018. El hecho de que Léon hubiera estudiado enología en Burdeos y trabajado durante dos décadas para Mouton Rothschild explica muchas de las cosas que hemos mencionado.
- Capa cereza, abierta, con ribete cardenalicio. La lágrima no aparece por ningún lado.
- Intensidad aromática baja: humo, glicinia, melocotón; al agitar, crayón y tierra.
- Ataque seco. Paso suave, con poco cuerpo. Vivo, ligeramente metálico. Taninos algo rugosos aún, se pulirán con un añito más en botella. Agradable en su sencillez.
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