En 2018 se publicó en Bebercio Me, Myself & IPA, una excelente IPA holandesa, y en la foto aparecía, como ocurre en ocasiones, no solo la birra servida, sino un elefantito (Koch) y un instrumento de escritura.
Ya sabéis que hay premio para el que me deje en comentarios marca y modelo en esas fotos y, a mediados de 2019, uno de los lectores del blog (Buck) acertó: Fisher Space Pen B4. Así que tenía premio: cataríamos lo que nos pidiera.
No era la primera vez que acertaba; ya eligió ese mismo año la cata del Paternina reserva 2014 y dicha cata apareció un par de semanas después (en aquel caso había acertado una Montblanc 32, por cierto).
Esta vez eligió una birra: Barbière Belgian ale; pese al nombre estaba elaborada por la toledana La Sagra. Todo parecía fácil, pero no fue así: no la encontraba por ninguna parte y, al poco, fue descatalogada. Traté de contactar con Buck por si quería elegir otra cosa, pero nunca llegó respuesta. Bueno, lo había intentado, y había hecho la cata del Paternina... pero me dejaba mal sabor de boca.
Y de repente, un día, en una tienda que nunca había visitado... ¡la tenían! No era la ale belga, sino una lager, y era bastante cara, pero ¡qué diantres! Hice la cata, la foto y, entonces, comprobé que la botella era de... Barbeer. No de Barbière. Elaborada por Basqueland y no por La Sagra.
En fin, aquí está, a la salud de Buck, si sigue leyendo Bebercio:
- Dorada intensa con irisaciones verdosas. Crema blanquecina, espesa pero poco duradera.
- Intensidad aromática media: tierra, limón, pomelo, pino, cartón. No es la mejor nariz del mundo.
- Seca, con cuerpo medio y carbónico escaso. Falta de acidez. Final de persistencia baja con amargor escaso. Por vía retronasal, notas terrosas y de cartón. Maluca.
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