De las jerezanas bodegas Valdespino hemos catado un buen número de cosas, aunque dentro de su colección clásica solamente una: su manzanilla en rama Deliciosa. Hoy vamos a catar otra más: su PX El Candado.
¿Y ese nombre? Pues porque las botas de las que proviene la solera eran, en un principio, para uso exclusivo de la familia, y se guardaban bajo llave. Jugando con eso, al comprar la botella resulta que la cabezuela traía un pequeño candado, algo que permitìa identificar el vino instantáneamente. No obstante, últimamente no lo veo, igual han discontinuado la tradición.
- Capa entre parda y avellanada, no tan cubierta como otros PX. Ribete topacio. Abundantísima lágrima.
- Intensidad aromática elevada: peras al vino, pan de higo, higos frescos, dátiles.
- Ataque suave, abocado. Paso muy graso (es un vino gordo), con presencia sutil de cristalizaciones masticables. Final largo, con equilibrio agradable entre el dulzor y la tanicidad amargosa. Por vía retronasal, notas de café. Formidable.