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Mostrando entradas con la etiqueta Países Bajos. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 5 de agosto de 2026

Bavaria 8.6 Red

De la gama "8.6" de Bavaria hemos catado varias yonkilatas (esta es la cuarta); la última fue la perniciosa Gold, una de las peores cervezas que he tenido el displacer de catar.

La de hoy se llama Red y va a ser de capa rojiza, para sorpresa de nadie. He visto varias latas de diferentes colores por ahí, pero la que os traigo es roja (todo encaja) y tiene un fiero lobo detrás del nombre (eso no sé a qué viene).


Bavaria 8.6 Gold. Cerveza neerlandesa. 7,9%
Catada el 11de febrero de 2023.
  • Ambarina-rojiza, muy filtrada, con crema beige espumosa.
  • Intensidad aromática media: fruta roja, azúcar caramelizado, algo de hierro.
  • Ataque dulzón, cuerpo medio. Escasa, con poco amargor y final tirando a empalagoso. Breve. Puede llegar a recordar a las rojas de Flandes pero en versión chusca, artificial e industrial.
 
En un principio lo de "8.6" hacía referencia al grado alcohólico, pero pronto se convirtió solo en el nombre de la gama.
Lo de detrás de la birra es un asador de castañas de León, por cierto.
 

domingo, 22 de marzo de 2026

Iki yuzu

Aunque parezca japonesa, esta es una birra de Países Bajos. Eso sí, con espíritu nipón en la presentación y alguno de los ingredientes.

Se llama "Iki", que significa "vida" en japonés, y la elaboran con adición de té verde (sencha) y el cítrico Citrus junos, llamado yuzu no ya en el país del sol naciente, sino en todas partes adonde llega.

Iki yuzu. Cerveza neerlandesa con adición de té y yuzu. 4,5%
Catada el 26 de enero de 2020.
  • Dorado ligeramente turbio. Crema blanquecina, poco duradera.
  • Intensidad aromática muy baja: cereal y café. El aroma cítrico no es muy evidente, yo diría que más que olerlo lo imaginé por la sugestión del nombre.
  • Viva y con buen cuerpo, aunque insípida. Breve.
No tiene defectos y sí mucho cuerpo, pero fuera de eso es perfectamente olvidable.

domingo, 14 de septiembre de 2025

La Trappe quadrupel oak aged, batch #13 (tras 8 años en cava)

Hemos catado las partidas decimosexta (con tres años de guarda) y decimoquinta (con siete) de esta cuádruple trapense neerlandesa envejecida en barrica; vamos ahora con la decimotercera, cuya mezcla se llevó a cabo el 28 de enero de 2013 a partir de cerveza envejecida en barricas de pinot noir (91% del total), barricas de roble con tueste plus (4,5%) y barricas de acacia (4,5%). Curiosa mezcla.

Desde el 28 de enero de 2013, en que se embotelló (en formato de 3/8 con corcho sintético y morrión), hasta que la caté el 22 de septiembre de 2020, pasaron casi ocho años (a falta de cuatro meses), tiempo en el que vamos a ver cómo envejeció (estamos ante una cerveza con potencial de guarda, pero no exagerado).

Precisamente todo ese tiempo de guarda había tenido sus efectos sobre el exterior: el morrión se partió y hubo que recurrir a pinzas, y el corcho sintético se había pegado a las paredes de la botella y hubo que sacarlo con un guante de goma.

La Trappe quadrupel oak aged (batch #13). Cerveza trapense neerlandesa cuádruple envejecida en barrica. 10%
Catada el 22 de septiembre de 2020.
  • Capa caoba, oscura, con algo de sedimento en suspensión. Ni crema ni burbujas: no hay rastro de carbónico en absoluto.
  • En nariz destacan aromas defectuosos de oxidación y decadencia: polvo, pepitas de manzana, moho, cerrado. En segundo plano hay evidencias de lo que fue en su momento: caramelo, melaza, pasas, ciruelas... Se tendría que haber abierto tres o cuatro años antes, parece. Si uno espera lo suficiente, aparecen notas de chocolate, canela y almendra por encima de los defectos, pero en cuanto se agite lo más mínimo la copa vuelven los aromas indeseados.
  • En boca se muestra mejor que en nariz: sedosa, firme, con paso picantón y alcohólico. Estas características, unidas a la ausencia de carbónico, hacen que recuerde a un oporto o un madeira más que a una ale. Final alcohólico, con notas de ésteres y muchas especias (clavo, canela, nuez moscada, pimienta negra). Por vía retronasal no aparecen los fallos de la fase anterior, solo las virtudes; eso me lleva a pensar que pudo haber aguantado quizás hasta cumplir los seis años de guarda antes de empezar su declive, que es más que evidente ahora.
El mamut del Museo de Historia Natural de Londres lleva en sus colmillos el corcho. Qué majo.

 
Sabéis que las etiquetas son genéricas, y que es en la contraetiqueta donde se especifica la partida (batch #13).

La edición decimoquinta la catamos con casi la misma guarda que esta (siete años frente a los menos de ocho de la que nos ocupa hoy) y se mostró excelente; la decimosexta, con tres años, todavía tenía potencial para mejorar. Eso me lleva a pensar que las variaciones en dicho potencial no solo dependen de la cerveza y de la guarda en botella, sino del envejecimiento previo en barrica, que varía de partida en partida.

Gracias por vuestra atención. Nos vemos la próxima si así lo queréis.

domingo, 25 de mayo de 2025

La Trappe quadrupel oak aged, batch #15 (tras 7 años en cava)

Buenos días a todos,

Hace ocho años catamos una rareza excelentísima: La Trappe quadrupel envejecida en barrica de roble, en su decimosexta iteración. Deliciosa. Aquella botella la habíamos conseguido en la propia abadía; son difíciles de encontrar, y no habíamos vuelto a traer por aquí ninguna otra partida. Pero eso no significa que no hayamos catado otras: con ustedes, la iteración anterior.

La partida decimoquinta envejeció durante dos años en barricas de oloroso, con una pequeña adición (15%) que había envejecido en barricas nuevas de tueste medio. Se embotelló con corcho (sintético) y morrión el 24 de octubre de 2013, y permaneció evolucionando en la botella siete años más hasta que la catase vuestro servidor.

La Trappe quadrupel oak aged (batch #15). Cerveza trapense neerlandesa cuádruple envejecida en barrica. 10%
Catada el 2 de octubre de 2020.
  • Para empezar, costó dios y ayuda sacar el pseudo-corcho, que se había encajado y pegado al cuello de la botella. Lucha feroz entre corcho y catador. Una vez lograda tal hazaña, servimos en gran balón (con la partida #16 habíamos usado el cáliz propio de La Trappe, pero llegamos a la conclusión de que no fue acertado del todo, así que hemos cambiado). No hay ni rastro de carbónico ni, por tanto, de crema. Oleosa, turbia, de color pardo oscuro con irisaciones verdosas. Mucho sedimento en el fondo de la botella (que es de 3/8, no de tercio).
  • En nariz comenzamos con un aroma oxidativo terrible (pepitas de manzana y nada más), pero dejemos a la cerveza airearse. Tras diez minutos esa nota ha desaparecido y encontramos cuero, ahumado, clavo, cedro, sándalo, pimienta negra, melaza... Muy agradable.
  • En boca se muestra impresionante. Sin carbónico, como observábamos en fase visual. Firme, sedosa, con buenas acidez y umami, y gran metal. Para redondear, un formidable y controlado amargor en el final, prolongado y con notas también dulzonas. Por vía retronasal llegan recuerdos de tabaco de pipa y hogar. Excelente.
 
Como dijéramos la vez anterior, dado que es una tremenda birra trapense guardada años, aparece el mamut y no los elefantitos.
 
 
 De nuevo, en la foto os muestro la contraetiqueta para que, en ampliando, veáis que se trata del batch #15, como reza el título de la presente entrada (las etiquetas son genéricas para todas las partidas). Tranquilos, que cataremos más remesas de esta joya, aunque no lleguemos a catarlas todas (la inmensa mayoría está descatalogadísima).

Gracias por vuestra atención. Nos vemos el miércoles si así lo queréis.

miércoles, 3 de julio de 2024

Bubbles Seafood & Winebar

El aeropuerto de Ámsterdam, conocido como Schiphol por su ubicación precisa, no está, en realidad, en Ámsterdam, sino en Harlemmermeer, un municipio cercano (algo que ocurre con multitud de aeropuertos; los demás no es que estén en el propio municipio, sino que están en uno lejano).

Schiphol es uno de los aeropuertos con mayor tráfico no ya de Europa, sino del mundo mundial (que diría Manolito Gafotas), y no es raro tener que transbordar en él cuando se vuela indirectamente a algún destino, sobre todo (pero no solo) europeo. Así que mejor si nos lo conocemos un tanto.

 

Una foto del lounge 3, uno de los tres que tiene el aeropuerto (concretamente el tercero).


Este aeropuerto tiene, en realidad, una única terminal, con tres de los citados lounges, o grandes espacios, que llevan a numerosísimas puertas de embarque.

Entendámonos: el aeropuerto tiene pistas para aburrir, y cubre una superficie despampanante, con pistas que incluso pasan sobre autovías (servidor lo ha hecho), pero todo converge en torno a la gigantesca y única terminal. Que es un laberinto.

A ver, de los tres lounges, solo el primero es Schengen. Así que si queréis pasar a los otros dos, necesitáis pasaporte. No necesitáis viajar fuera del espacio Schengen, pero sí un pasaporte válido. El primer lounge es, hablando en plata, un truño; y, por cierto, tiene un remedo del restaurante al que vamos hoy, remedo que no vale un poroto. El del lounge 1 ya no es Bubbles, aunque lo podáis leer por allí o, sobre todo, ver en los Internetes. No. Lo fue, pero eso ya pasó, desde finales de septiembre de 2023.

Si pasamos los controles de seguridad y llegamos al lounge 2, allá como en el medio vamos a ver una barra cuasi-elipsoide gigante, unas cuantas mesas alrededor, esferas doradas en los techos y mucha tienda pija y requetecara alrededor. Hemos llegado a Bubbles.

 

Según nos acercamos parece hasta un restaurante pequeño, eso sí: rodeado de tiendas caras de ropa de marca. Las burbujas que le dan nombre se hacen evidentes, ciertamente...


...y aquí las tenemos, en todo su esplendor, cubriendo el falso techo. Y vemos el núcleo de la barra, también.


He aquí, desde el lado contrario, el restaurante. Este es el ángulo bueno, no nos engañemos: sentaos acá cuando vengáis. ¿Es un bar-restaurante de aeropuerto? Cien por cien. Pero se puede disfrutar: no es un barucho ni una hamburguesería cutres. Tiene su punto: el de esta foto.


"¿Oiga, sumiller de pacotilla, y aquí qué se come?" os escucho clamar. Y razón tenéis. A ver, se hace llamar seafood & winebar, así que vamos a comer marisco y beber vino. ¿Y si no queremos ni vino ni marisco? Pues regular. ¿Cerveza? Heineken, y punto. ¿Hay cosas de comer aptas para vegetarianos? Alguna, como ahora veremos, pero poquis. Bubbles es lo que es, y ni una pizca más.


Tres ostras Ámsterdam (para eso estamos junto a la capital, oiga): sabéis que las ostras son mi debilidad, y estas son excelentes: frescas, carnosas, aromáticas, bien abiertas. Y aunque no son las más caras del universo mundo, que las hay disparatadas por aquellos lares (en plan seis pavazos la unidad y más, la gente está muy loca); baratas, lo que se dice baratas, no son.


¿Usted pasa de carne, pescado y marisco? No problem, aquí tenemos una variación vegetariana (pero no vegana) de los Eggs Benedict: los Eggs Florentine, que sustituyen la panceta por espinacas. C***nudos, oiga. El pan es brioche ligeramente pasada por la plancha: tan contundente como deliciosa. Y toda esa crema holandesa... Si queréis los huevos Benedict tradicionales, con su panceta, también los tenéis; y la versión sin carne pero con pescado, que sustituye el bacon por salmón ahumado (Eggs Royale), también está disponible.


La cuestión es que Schiphol tiene la torta de restaurantes, y casi ninguno vale gran cosa: todos son parte de cadenas ultra-occidentales archiconocidas que no aportan valor añadido alguno. Encima estamos en un gran aeropuerto, así que todo va a ser más caro de lo que debería.
 
Dados estos parámetros, he aquí mi opción, opción donde recalo cada vez que paso por allí. Se palma pasta, las cosas como son; aunque no un disparate. A los amantes de la birra no les va a rentar, así que absténganse; los enófilos son bienvenidos, sobre todo para catar blancos y espumosos (nada de tintos).

Opciones veganas: casi nulas. Vegetarianas: algunas. Sin carne: prácticamente todas. El servicio es majo, hablan un inglés decente y te prestan atención.
 
El horario es raruno, porque puedes empezar a beber a las 6:30 (o_O), pero te echan el cierre a las 21:00 (:-|). Creo que es la primera vez en diez años que uso emoticonos, aunque diría que vienen muy a cuento para expresar the mood. Caray, hoy estoy pedante a tope. Lo que tiene ser sumiller... ¡Pedante!


Bubbles Seafood & Winebar
Jefe de cocina: como que no; si hay uno ejecutivo no tengo ni idea
Schiphol Airport, Lounge 2, 1118 AS Schiphol
Teléfono: buena pregunta
https://www.schiphol.nl/en/at-schiphol/eat-and-drink/facilities/bubbles-seafood-and-winebar
Precio medio: de 30 € no te veo bajando aunque te esfuerces



domingo, 26 de mayo de 2024

Dr. Raptor

Que nos gustan las cervezas de la neerlandesa Uiltje y que, poco a poco, vamos catando más, es obvio. Pero tienen cientos (sin contar las descatalogadas), así que, con nuestras no tan abundantes catas, estamos todavía un pelín lejos de saberlo todo. En fin, paso a paso.

La de hoy es una IPA doble (IIPA, que le dicen) que, con 9,2%, es la más alcohólica de las cuatro que tenemos en nuestro haber. Por supuesto, etiqueta estilo cómic muy imaginativa, y abundancia de búhos por toda ella, que es lo que el nombre de la compañía significa.

Dr. Raptor. IIPA neerlandesa. 9,2%
Catada el 14 de octubre de 2019.
  • Ámbar turbio, con crema leonada, espumosa y de duración media.
  • Intensidad aromática elevada: coníferas, miel silvestre; césped, cítricos, algo de galleta. Y un punto intenso de lúpulo que puede recordar a los porros (lo que en inglés se denomina dank, ese punto que se nota cuando vas por la calle y dices "por aquí alguien se está fumando un petardo").
  • Más viva de lo que la nariz anticipaba, lo que equilibra perfectamente el potente alcohol y el amargor (muy acusado). Larguísima. Muy rica, para beber con calma.
La foto tiene buena resolución: si ampliáis veréis mejor la etiqueta, que no tiene desperdicio.
Servida en gran balón para apreciar mejor los aromas. Los posavasos son los de la propia cervecera. Y Loxa dice hola.

La encontré en Gourmet Experience del Corte Inglés por el disparate de 4,75€; entiendo que es de importación, pero en Internet se encuentra por casi la mitad, no nos engañemos.

miércoles, 6 de septiembre de 2023

Four Years Aperitif

Para conmemorar su cuarto aniversario, la cervecera holandesa De Moersleutel, en Alkmaar, lanzó este "aperitivo", una sour ale con adición de cuatro frutas del bosque diferentes (una por cada año): fresa, frambuesa, zarzamora y arándano. Y también vainilla, que ni es fruta del bosque ni encaja en lo del número cuatro, pero ahí está.

La cuestión es que, como veréis dentro de unos instantes en la cata, no han añadido de verdad las frutas ni la vainilla, sino siropes y extractos. Así pues, el resultado deja muchísimo que desear.

Four Years Aperitif. Ale neerlandesa con adición de fruta. 7%
Catada el 12 de septiembre de 2020.
  • Rubí turbio, escasa crema.
  • Intensidad aromática elevada: gominolas a saco, jarabes para la tos, vainillina. Puaj.
  • Seca, acídica, sin apenas amargor. Artificial, pocha.
En Chinaski Lavapiés. Cuánto contraste de colores en la imagen.
 
 

domingo, 27 de noviembre de 2022

Bavaria 8.6 Gold

De las yonkilatas de la casa neerlandesa Bavaria hemos catado hasta la fecha la Original (por la que las demás se llaman "8.6", en referencia al grado alcohólico de aquella) y la Extreme (que subía la apuesta hasta el 10,5% de etanol). La Original fue la primera yonkilata de Bebercio, por cierto.

Hay un buen número de ellas, y hoy vamos a catar una tercera: la Gold, que tiene menos grado que sus hermanas y que, para hacer honor a su nombre, viene en una lata dorada.


Bavaria 8.6 Gold. Cerveza neerlandesa tipo Imperial pilsner. 6,5%
Catada el 20 de enero de 2021.
  • Haciendo de nuevo honor a su nombre, la capa es dorada, oscura, con crema blanquecina, espesa y consistente, bastante duradera.
  • Intensidad aromática media: gachas, limoneno (que no limón), jabón, detergente, moho. Puaj.
  • Agridulzona en el ataque. Pegajosa, densa y demasiado alcohólica pese a no tener tanto grado. Encima, le falta amargor y deja notas jabonosas por vía retronasal. Mala.
No es que sea solo la peor de esta gama que hayamos probado; es que es de lo peor en general que hayamos probado nunca. Ni la copa Teku ni la pobre Loxa pueden hacer nada por mejorarla.
 
 

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Track Down

¿Os acordáis de Bird of Prey? Una IPA elaborada por los de Uiltje en los Países Bajos, muy rica (como todo lo que hacen, la verdad), en una lata muy divertida y que había encontrado en El Corte Inglés por la friolera de casi cuatro pavos.

Pues bien, la cerveza de hoy coincide en todo excepto en la letra I, que cambiamos por una A: una APA elaborada por los de Uiltje [...] que encontré en El Corte Inglés por la friolera de casi cuatro pavos.

Track Down. APA neerlandesa. 5,2%
Catada el 2 de marzo de 2020.
  • Amarillo limón, turbia, con crema nívea.
  • Intensidad aromática media-alta, y muy agradable: piña, naranja, crisantemo, camomila...
  • Muy viva, ligera, con amargor bajo. Persistencia baja. Por vía retronasal, notas de acícula de pino. Rica y fácil de beber.
Catada y fotografiada en el Gourmet Experience de la calle Serrano, en Madrid.

domingo, 12 de septiembre de 2021

In Kees of emergency

Hace casi cinco años catamos la (¿el?) American barley wine de Kees; desde entonces no habíamos vuelto a probar nada de los de Middelburg, en Zelanda (la Zelanda original, no la Nueva).

El decimonónico Koning Molen ("Molino del rey") en la capital zelandesa. Os recomiendo la visita a esta ciudad.


Pues resulta que hace un tiempo me traje una pale ale sencilla de los de Kees para catar en casa, con un nombre bastante imaginativo, jugando con el inglés y el nombre de la cervecera, y hasta con los colores de la lata, que recuerdan a carteles de emergencia.
 
Nos dan mucha información en dicha lata: por ejemplo, que está elaborada con lúpulos Chinook y Ekuanot y maltas Golden Promise y Pilsmout, que si tiene 38 IBUs, que si cuántas son las unidades de pimple que supone la ingesta y más cosas todavía. Me parece bien.

In Kees of emergency. Ale neerlandesa. 5,5%
Catada el 30 de mayo de 2020.
  • Dorada, muy turbia, con crema blanquecina espumosa.
  • Intensidad aromática media. Buen equilibrio entre aromas de los lúpulos (césped, limón) y de las maltas (pan, bollería).
  • Seca y fresca, con final amargoso de persistencia media. Rica en su sencillez, invita a la siguiente.
Pese a ser una microcervecera, elabora cientos de birras distintas. Por el momento solo hemos catado dos, pero ambas nos han gustado, así que le seguiremos la pista.



domingo, 25 de julio de 2021

Brand Weizen

De la neerlandesa Brand, no muy conocida fuera de los Países Bajos, hemos catado algunas birras ya, todas ellas en Maastricht: su pilsener, su lager sin filtrar, su bock, y (prestad atención) su birra de trigo sin alcohol; movámonos ahora un tanto dentro del país: desde Limburgo (en el extremo sudoriental) hasta Zelanda (en el sudoccidental), a la pequeña población de Axel, para catar otra más.

¿Cuál? Ya os dije que prestarais atención: su birra de trigo con alcohol. Antes sin, ahora con.

¿Y dónde lo vamos a hacer? En una iglesia desacralizada, reconvertida en restaurante familiar; llamado, apropiadamente, Family.

Visto desde fuera, nadie diría que este edificio no es una iglesia, aunque resulta extraño que tenga una terraza aledaña con comensales...


...hasta que te sientas y descubres que puedes catar la cerveza que hoy probamos, y comer algo, y que han respetado la arquitectura de la iglesia. No es el primer ejemplo de respeto por la arquitectura religiosa original que encontramos en los Países Bajos.


Brand Weizen. Cerveza de trigo neerlandesa. 5,1%
Catada el 21 de julio de 2020.
  • Dorado intenso, algo verdoso, con mucha turbidez. Crema pegajosa, nívea.
  • Intensidad aromática media: plátano, cereal de desayuno. Poco más.
  • Ligera, con carbónico bajo. Paso vivo, no muy seco. Final largo, sin amargor, con reminiscencias de masa de tortitas.
Cata de grifo. Se parece muchísimo a su versión sin alcohol, la verdad. En aquella cata nos acompañaba Birno, ahora Koch con su entonces (hace un año) flamante prótesis. Pese a ser cojo, nos ha acompañado en múltiples viajes internacionales, con y sin prótesis.


miércoles, 27 de mayo de 2020

La Trappe blond

Hello there, my dears,

Pues resulta que hemos catado ocho cervezas, si las cuentas no me fallan, de los de Koningshoeven, incluyendo ediciones limitadísimas que ya están descatalogadas, y no habíamos catado la rubia básica. Caramba.

Aunque la ale rubia es habitualmente la primera cerveza que elaboran los monjes trapenses en sus abadías, con mayor o menor grado, esto no siempre es así: los de La Trappe han tenido ajetreo en lo que a sus birras se refiere, pero cuando empiezan a ser los monjes los que se encargan y no solo prestan el nombre (matiz fundamental), empiezan por la dubbel y la tripel, en 1987. No es hasta 1992 que aparece la que hoy catamos. Y no es hasta 2005 que los monjes se responsabilizan de veras y consiguen el logo de "Authentic Trappist Product".

Tras este rollo tan docto, catemos, por fin, la birra en cuestión:

La Trappe blond. Cerveza trapense neerlandesa. 6,5%
Catada el 20 de mayo de 2020.
  • Dorada turbia con crema blanquecina que, pese a no durar mucho, deja una fina capa hasta el fin de los tiempos.
  • Intensidad aromática media: mucha malta. Galleta, cereales de desayuno, gachas, papilla... y ni rastro de lúpulo, oiga, aunque lo busco denodadamente.
  • Empieza dulzona, con paso graso y no muy fresco. El final no es ni amargo ni seco en modo alguno, y tampoco especialmente largo. Sin ser mala en absoluto, tampoco es para tirar cohetes.


Servida en su cáliz sobre su posavasos (que viene desde la propia abadía, y traído por un servidor, más chulo que un ocho). Loxa sujeta la chapa para que veáis bien la B.


domingo, 16 de febrero de 2020

Bird of Prey

La estupenda microcervecera neerlandesa Uiltje se va abriendo paso en España (las birras suyas que habíamos catado hasta ahora las habíamos encontrado siempre en el Benelux); hallé esta IPA en formato de lata de 33 cl en El Corte Inglés por 3,90€, algo que no ayuda a tomarla con regularidad. Esperemos que abaraten ese PVP, sobre todo porque por Internet se puede comprar por casi la mitad.

Bird of Prey. IPA neerlandesa. 5,8%
Catada el 5 de noviembre de 2019.
  • Amarillo limón, turbia, con abundante crema blanquecina, muy duradera.
  • Intensidad aromática media-alta: acícula de pino, cedro, resina, cáscara de limón.
  • Carbónico medio. Muy seca, aunque no demasiado viva. Persistente en el final amargoso (como corresponde al estilo). Rica.
Como de costumbre, las etiquetas de esta casa son muy divertidas.

jueves, 6 de junio de 2019

Heineken 0,0

Ya hemos catado la Heineken de toda la vida, vamos ahora con su versión sin alcohol, que utiliza la misma botella y casi la misma etiqueta, pero no tiene ni un ápice de etanol.

Heineken 0,0. Lager neerlandesa tipo pilsner desalcoholizada. 0%
Catada el 3 de junio de 2019.
  • Dorado pálido con abundante crema color níveo.
  • Intensidad aromática baja: galleta, gachas, limón, también ceniza de chimenea.
  • Carbónico evidente. Ligera, con cuerpo medio. Fresca. Breve, con nuevas notas de galleta por vía retronasal.
Si os gusta la versión alcohólica, esta no os decepcionará. Con eso lo digo todo.

viernes, 4 de enero de 2019

Maltezer batch #7

Si paseáis por Maastricht un día de estos y os acercáis al Puente Viejo, veréis que en el lado septentrional, medio escondida, hay una microcervecera antes llamada De Rijdder (el cartel todavía estaba el verano pasado) pero que ahora responde al de Stadsbrouwerij de Maastrichter Maltezer (nada menos, vaya palabrejos se sacan estos neerlandeses de la manga).

El río Mosa a su paso por Maastricht. El edificio blanco de la izquierda es la fábrica.


En el edificio aledaño a la fábrica (el blanco del centro) hay una pequeña tiendita llamada The Hoppy Brothers en la que, además de birras embotelladas, uno puede comprar la que elaboran al lado. ¿Solo para beber allí? Pues no, te la puedes llevar a casa (hasta a otro país, como el chache) porque te la embotellan al momento in situ, con un curioso cacharrito embotellador que tienen en mitad de la tienda, y luego le ponen una etiqueta escrita a mano. Mola.

El cacharrito en cuestión. Especifican la partida que vamos a catar, en este caso la séptima.


La botella es de 75 cl, y le ponen la chapa al momento con el mismo aparato con el que embotellan la cerveza (todo un invento). Podéis ver en la foto que sale por 9,50 €. Dependiendo de cuando vaya uno tendrán una partida u otra: esta ya no está disponible, que se acabó.

La birra que suelen elaborar, y esta no es excepción, es de baja fermentación, una lager estilo dortmunder. Y, sin más dilación, catémosla:

Maltezer batch #7. Lager neerlandesa. 6,5%
Catada el 16 de septiembre de 2018.
  • Ocre ambarino intenso y oscuro, casi marrón, pero de capa abierta. Crema leonada muy efímera.
  • Intensidad aromática media-alta: melaza, miel, panela, canela picante. Muy golosa, como podéis comprobar.
  • Pese a los aromas, es una birra seca, no dulce. Frescor medio. Final largo, bastante amargoso. No está mal, pero tampoco es para tirar cohetes.
 La etiqueta es la genérica de la tienda y, a mano, tenéis el nombre de la birra, la partida y el grado alcohólico. Y ahí anda Loxa, encantada, haciendo el pino.


lunes, 29 de octubre de 2018

Don't tRYE this @ home!!

Los de las cerveceras Jopen y Lervig han unido fuerzas para sacar esta edición limitada consistente en un experimento curioso: elaborar un rye wine (como barley wine pero no con cebada sino con centeno).

El juego de palabras del nombre da la pista : rye es "centeno", don't try this at home significa "no lo intentéis en casa", y jugamos con la homofonía.

Atención, que tiene un 12% de etanol, así que cuidado con las borracheras. Sale por 5,25€.

Don't tRYE this @ home!! Cerveza de centeno neerlandesa. 12%
Catada el 1 de octubre de 2018.
  • Marrón rojiza oscura, turbia y cubierta, con crema leonada efímera (normal, con tanto alcohol).
  • Intensidad aromática bastante baja: melaza, grano de café, cierta reminiscencia de ceniza y de ciruela negra.
  • Dulzona, con carbónico más evidente de lo que cabía esperar con semejante grado. Alcohólica, con paso lento. El final es llamativamente breve y nada amargo.
¿Es interesante el experimento? Sí. ¿Es decepcionante el resultado? También.



viernes, 14 de septiembre de 2018

Tabkeaw

Rechstraat es una callecita de Maastricht plagada de restaurantes interesantes, entre los que se cuenta este tailandés, que con el buen tiempo saca unas mesas a la mismísima acera y que prepara platos tradicionales siameses en un ambiente tradicional y recargado, con paneles de madera, bambú, multitud de imágenes y objetos tailandeses y una barra central que recuerda a los templos del país.

Solo abren para cenas, de 17 a 22 horas (algo curioso) y el día que cierran es el miércoles. El trato es muy esmerado y hay menús en inglés, idioma que hablan todos los camareros (porque lo del neerlandés es para nota).

La fachada y la mencionada terracita, desde la otra acera (ya os decía que era una callecita, es estrecha). Una cucada.


Los paneles de madera de las paredes, la pagoda central, los jarrones con sus flores... La decoración es un gran punto (nada minimalista, eso sí).


Para empezar, una ensalada tailandesa  con mango y flores comestibles. Lo de comerse las flores es todavía poco común en occidente, pero resulta un puntazo. Podéis comprobar que tanto la vajilla cuanto la cubertería son de fantasía y muy acordes con la decoración general.


Uno de los platos más célebres de la cocina tailandesa: tom yam kung. Tom yam (o tom yum) es el nombre que se da a la sopa agria y picante elaborada con multitud de vegetales y pescados (entre otras cosas lleva, de forma notoria, lemongrass, lima y chiles picantes). Cuando se le añaden langostinos, como en este caso, se incluye lo de kung en el nombre.


Y, hablando del rey de Roma, aquí tenéis un curry variado de langostinos: tres salsas de curry diferentes para acompañar este marisco.


Curry verde de verduras: acompañado de verduras y flores comestibles, y servido en vajilla de fantasía una vez más (una barca, en este caso). Muy contundente, no pudimos acabarlo.



Tabkeaw
Gerentes: Monika y Armand Lennartz
Rechstraat 102, 6221 EL, Maastricht
+31 433 259 712
http://www.tabkeaw.nl/home.php?l=nl
Precio medio: 40 €



martes, 4 de septiembre de 2018

Mosaic Mammoth (con una explicación teórica del estilo NEIPA)

De la microcervecera neerlandesa Uiltje solo hemos probado (y hace bien poco) su formidable Me, Myself & IPA; y la probamos en el también formidable Liquid Café de Luxemburgo, del que os he hablado en no pocas ocasiones.

Pues bien: de la misma casa y en el mismo pub vamos a catar ahora la también formidable (incluso más, si me apuráis) IPA doble al estilo de Nueva Inglaterra que hoy os traigo, que no en vano se llama Mammoth, esto es, mamut; porque es un pedazo de mamut de birra, oiga. Y Mosaic es el lúpulo empleado, por si teníamos dudas.

Por cierto, ¿qué es eso de IPA de Nueva Inglaterra? Bueno, pues otro estilo de IPA, ahora que esta birra se lo lleva todo de calle. Tras las originales británicas, que han terminado siendo poco más que un sinónimo de bitters, llegaron las West Coast IPAs, con Pliny the Elder a la cabeza: cervezotas muy, pero que muy, lupuladas, con cantidad de aroma y cantidad de amargor.

Bien, como nos decía el bueno de Hegel: tesis, antítesis y, finalmente, síntesis. O, en román paladino, después de una birra soseras como la IPA británica original (que nadie se me ofenda) llega una disparatada que se va por el extremo contrario (que nadie se me ofenda) y, ahora, llega una que evita los excesos de ambas quedándose con lo mejor de las dos. O así debería ser (que nadie se me ofenda).

¿Y quién acaba de llegar al patio del cole? Pues NEIPA, o sea, New England India Pale Ale, una birra que, con mucha potencia y mucho lúpulo, intenta evitar el amargor excesivo y el predominio aromático del lúpulo frente a la malta. Ah, y nos dice que filtrar es malo y que la birra debería ser turbia, faltaría más, algo que en Bavaria llevan más de un milenio intentando meternos en la cabeza.

Un último apunte: si la NEIPA es doble, como la de hoy, no es extraño que la llamen NEIIPA. ¿Lo cogéis? Por aquello de que II significa 2 en latín...

Mosaic Mammoth. NEIIPA neerlandesa. 8%
Catada el 11 de agosto de 2018 en Liquid Café.
  • Amarillo limón muy turbio. Crema blanquecina, abundante pero poco duradera.
  • Intensidad aromática altísima: maracuyá, pomelo, limón dulce, miel, mango, rúcula.
  • Sabrosa, seca, muy fresca. Carbónico medio. No es muy potente, y el amargor está muy equilibrado. Persistencia elevada. Enorme.
 Dice Birno que el mamut se parece a él, hasta en el color.
Y digo yo que podéis apreciar en la foto, tomada con luz natural, lo turbia que la birra es.

viernes, 31 de agosto de 2018

Brand Ongefilterd

Otra Brand, cerveza comercial por antonomasia de Maastricht (ciudad harto recomendable que, aunque pertenece a los Países Bajos, se encuentra más bien entre Alemania y Bélgica: a cuatro pasos de Aquisgrán en la primera y de Lieja en la segunda, para ser más exactos).

Demostrando que a artista no hay quien me pueda, aquí tenéis el río Mosa a su paso por Maastricht, con el puente de San Servasio (esto es, el puente viejo) de fondo y una familia de cisnes protangonizando la imagen. Una fiera fotográfica, eso es lo que soy. Yo me lo digo todo.


Brand Ongefilterd. Lager neerlandesa. 5,2%
Catada el 7 de agosto de 2018.
  • Dorado pálido con irisaciones verdosas y una muy ligera turbidez. Crema blanquecina, espesa.
  • Intensidad aromática baja: limón, hierro, gachas; quizá miel.
  • Muy suave, ligera y refrescante. Fresca, acuosa, con ligero amargor. Persistencia media-baja.



En la terraza de 't Piepenhoes, una vez más.


miércoles, 29 de agosto de 2018

Brand pilsener

Vamos con la última de las cervezas Brand que he tenido ocasión de catar en su tierra natal (Maastricht, Países Bajos). Curiosamente, la última que caté es la referencia básica, que tienen de grifo en todos los bares de la ciudad: su pilsener, rubia, de baja fermentación y filtrada.

Brand pilsener. Lager neerlandesa. 5%
Catada el 7 de agosto de 2018.
  • Dorado pálido, limpio y abierto, con crema nívea abundante y duradera.
  • Intensidad aromática bastante baja: algo de pan, algo de hierro y algo de limón. Pero solo algo de cada, ni siquiera una cantidad claramente perceptible.
  • Carbónico evidente. Acuosa, ligeramente metálica. Final solo un poco amargoso y de baja duración. Te puedes beber dos litros y quedarte tan pichi.
Una pinta de grifo en la terraza de 't Piepenhoes (bar que podéis ver al fondo de la foto).